jueves, 8 de noviembre de 2012

elrepublicanoliberal - JOSÉ PONS BRIÑEZ, LA ALIANZA QUE SIGNIFICA LA MUD. TRES ASPECTOS

JOSÉ PONS BRIÑEZ, LA ALIANZA QUE SIGNIFICA LA MUD. TRES ASPECTOS:
1.- 

Si bien, este escrito no va dirigido a nadie en particular, pero si, a todos los venezolanos que consideren que debe haber una lucha contra lo que sucede en la política nacional en manos del actual régimen Castro/Chavista. Es por ello, que los sucesos recientes me permiten asumir la presente iniciativa en base a las declaraciones de jóvenes diputados, algunos de ellos de UNT, en Caracas.
En resumen, palabras más, palabras menos: En base a la tranquilidad manifiesta y la frente en alto, actitud cónsona con la juventud política, cierta y valedera cuando así se juzga y se decide por algo personal; no así, con un asunto que posee una afección en más de siete millones de habitantes, lo cual, exige además de un recato político, un muy profundo acuerdo en muchos de los miembros allí representados. Son protagonistas en base a que alguno de los miembros partidistas de la MUD así lo decidieron o postularon.
La atomización es un fenómeno calculado, requiere de constante supervisión y critica (a pesar de que en esta labor no ganes mucha simpatía). Son gajes del oficio de una sociedad que vivió una real democracia donde los hábitos partidistas (sectarismos en algunos) eran habituales y razonablemente utilizados. Hoy en día es imperdonable el accionar como la critica sino se hace. Los partidos están en ello, demostrado así el pasado 7 de Octubre. (17 partidos que apoyaron con su fuerza la gran tarjeta de la unidad MUD).
En la misma atareada labor, el reacomodo de las fuerzas políticas como proceso natural es necesario, la política es un proceso dinámico en el cual nada puede ser rígido ni permanente. Sea, que los resultados así lo demandaran, no lograría durar ese estado por su misma naturaleza. Es por ello que renunciar e irse, señala tristes derroteros. El rechazo es una forma natural que impone la sociedad y más cuando la misma exige algo.
Con respecto a la tarjeta única, además de lo ligeramente referido es un tema de profunda discusión. Si la evidencia de una irresponsabilidad con la Patria fue sacar tarjetas partidistas, este error garrafal ha sido protagonizado por UNTcontigo y Primero Justicia, como reales organizaciones políticas, ya con tradición y conocidas a pesar de su corta existencia. Son unos y otros centro de nuestro repudio, pero además la complicidad de sus miembros fue exageradamente evidente y atentativa con la realidad del país. Ese nunca fue el espíritu entre los integrantes de la MUD.
En el espectro político, por otro lado, se siente la existencia de muchos voceros, partidos, ONGs, sectores académicos, universitarios, y gremiales, entre otros. Que han venido siendo portavoz de un viraje esencial en la discusión de un mensaje de país, consensuado. La triste experiencia en las provincias de las líneas de gobierno de Capriles, dieron mucho que desear, tanto de su espíritu como de su contexto.
Nombres como el IESA, “Círculos de Sabios”, (a los cuales califique de extraterrestres), amigos del PJ, y en caso particularizados UNT y su tropel de bien pagados “asesores”. Resultaron con un mensaje carente de atractivo general. Pamplinadas de estos realmente: Para estas actividades de todos los venezolanos: universidades, académicos, partidos políticos, consejos comunales, concejales, entre otros, deben conformar tales líneas programáticas.
Lo más triste, que las pocas ponencias razonadas, caso de la Fundación Raúl Leoni en el Zulia basada en el “progreso en una amplia base” fueron vistas como una ridiculez de la historia; tradición por cierto exitosa de gobiernos democráticos. Hasta allí llegó la barbarie de esta situación, a la que llamamos unidad para unos y sectarismo enfermizo para otros. Nuevamente el silencio cómplice de quienes hoy dicen que la MUD no funcionó o el candidato no servía, manifiestan su descontento. Tarde, muy tarde por cierto.
2.-
La estupidez, viene acompañada por la soberbia. Condición del prepotente que intenta hacerse creer que “él o ellos” son los únicos que pueden dirigir la MUD, un partido político, una nación o una región. Este síntoma que padecen algunas de las organizaciones políticas, que si bien callaron algunas, otras en sus líderes de forma pública malintencionada e incoherente, se dieron a golpear a los aliados, como política central del discurso electoral, no logrando con ello lo que pretendían. Soberana pendejada a mi forma de ver.
Además de lo referido, para el cierre de la comedia, un discurso pasivo, en el encanto de un mundo irreal para los venezolanos, menciona una serie de  situaciones, que mejor descritas por el Peruano Dayli en Miami, no pudieron expresar mejor el sentir de la gente, que encantados por la alternabilidad y un mundo cambiante; resultaron oír un candidato feliz por su derrota. Inverosímil situación ante un país que entra en un espiral asfixiante y cuya esperanza estará en verdaderos ciudadanos, Partidos políticos, ONGs, sectores y hombres o mujeres, que como gobernadores y alcaldes defenderán la Constitución del País.
Otro aspecto importante para el ciudadano; si de modelos políticos logramos concebir, pudiese plantearse en este tema varias incógnitas que si bien son tema de otros esfuerzos, es importante decir que si la “vieja política” nos lego algo importante, fue la experiencia de Rómulo Betancourt en la naturalización de un modelo que diera a Venezuela sentido y norte. Esto está en discusión hoy y mañana, por lo cual debe ser el sentido de nuestra sinergia de quienes dedicamos nuestra vida a la Política con P mayúscula.
Así mismo, en este tema el sistema político tal cual está planteado, es modificable. Las condiciones de elección fuera de unas primarias otorga un “licencia para matar” a los ciudadanos que tienen la “osadía” de poner sus nombres para la selección libre de candidatos cuando los intereses mezquinos de “políticos” o “partidos” consideran que están a riesgo de perder sus fortalezas (se señala con “p” minúscula). Lo cual nos refuerza que desde afuera nada se lograra hacer por cambiar estas cosas que no deben suceder. Entonces lo más “coherente es la autoexclusión”.
En los diversos puntos que podamos tocar, el binomio experiencia y juventud es para algunos el deber ser, si. Lógicamente quienes pretenden estar en esa dinámica posean la madurez capas de saber hasta cuándo y hasta dónde. La democracia actual, los escenarios y el panorama que se plantea, hoy por hoy, logran visualizarse con real exactitud con personeros como Henry Ramos, Antonio Ledezma, Felipe Mujica, Bernabé Gutiérrez, Nelson Rapersand, Barreto Sira, Henrique Salas Römer y Salas Feo, Lester Rodríguez, Cesar Pérez Vivas y gracias a Dios y a la Patria, muchos más.
El alejamiento como medida es visto para nuestra realidad, como un acto de gran irresponsabilidad, cobardía y requeridas medidas con respecto a los roles de cada quien. Retirarse a “pensar” en una contienda nacional es absurdo, parte de la escuela de la “nueva política” que pretende igual que el régimen desechar las fortalezas de la “vieja política” (más vigente que nunca, para dolor de muchos) es inaudito e irracional. Por lo cual la sociedad democrática, a levantar el ánimo y a votar. Camino se hace al andar, no en esconderse.
3.-
Compatriotas, la renovación comienza en nosotros mismos, repito, la política es dinámica y cuando se halla sin nortes claros se hace pesada y monótona. Los pronunciamientos con “puñal en mano” no abren debates, cierran puertas. Lo cual nos indica que el mejor camino es solicitar disculpas públicas y volver a la lucha, donde todos somos necesarios. La altura de los personaros de la MUD, logran en lo perfectible adecuarse con gran acierto a los eventos. Si se convierten en sordos a las demandas, serán reemplazados seguramente.
Si bien, hay asuntos políticos que requieren discusión, pues propongámosla. Aún a sabiendas que el hacerlo estemos desviando nuestros esfuerzos a escasos días de un proceso que no se escoge un presidente, sino, a veintitrés gobernadores y los legisladores regionales que tendrán bajo sus hombros el porvenir de la lucha visible en contra en las regiones del Estado Comunal y las municipalidades que son en abril. Menuda tarea conjuntamente con la MUD y la sociedad democrática de la Venezuela de los siete millones.
El Cuestionamiento de que llega, llega. Al romperse los  paradigmas sociedad-Partidos quedaron bajo la lupa todos sus componentes y acciones de este, llámense, dirigentes políticos, partidos políticos; practicas hasta ahora aceptadas, reglas, organizaciones, doctrinas e ideologías, hábitos y costumbres, entre mucha otras. He allí la importancia de entender, controlar y prever las fortalezas de estos nuevos derroteros.
Logrando con ello, sensibilizar, comprometer, perdonar y accionar hacia cambios más profundos y estables en los ciudadanos y el tiempo. Una renovación nunca será real, si los cambios no están sujetos a la aceptación popular y menos cuando se colocan en contra del viento que sopla la vela, para así lograr en un momento dado el apoyo a los cambios y la lucha por el desmeritamientó de la vida social en todas sus áreas.
En estos nuevos cuestionamientos, la MUD, los Partidos, la dirigencia, las ONGs, las sociedades mismas que conforma el medio, marcará el rumbo de las acciones de este, en relación al espíritu en el cual ha sido diseñado. Logrando enrumbar a la nación por ese espíritu que hace grande y orgulloso a toda su gente, pues de eso estamos tratando, una nación que crea consenso para convertir al Estado Venezolano en un Gran Facilitador de los nuevas épocas que se viven.
Acertadamente plantea Arend Lijphart: “Una democracia estable no se concibe en ausencia de partidos políticos fuertes” esto trae a colación, sin ciudadanos y dirigencia política fuerte tampoco; no logra mostrar tales fortalezas la democracia sin estos elementos. La MUD, es parte de esto, las fortalezas se logran, no con el señalamiento a dedo sobre alguien, sino, en las brazas del fulgor de la pelea, del debate y del discurso coherente.
Finalmente, ponemos ante Uds. este escrito que busca la renovación del estamento político de la Patria. El deber ser de lo que sentimos y lo que hacemos cada quien en su esquina, pero con objetivos comunes. La democracia, la libertad, la alternabilidad,  y el respeto literal de nuestra Constitución. Vienen tiempos difíciles, ya lo réferi en artículos anteriores, no permitamos llegar a ello. La clandestinidad, la persecución, el temor social y una sombra negra que haga oscuro nuestro amanecer.
joseponschene@hotmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

domingo, 4 de noviembre de 2012

¡ABRAN LAS PUERTAS A CRISTO!

¡ABRAN LAS PUERTAS A CRISTO!:
Carta pastoral para el Año de la Fe

 «Portones, alcen los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas.
Va a entrar el rey de la gloria” (Sal 24,7s).

Amados hijas e hijos de la grey zuliana.
INTRODUCCIÓN
Gracia, alegría y paz en el Señor Jesús a todos ustedes, mis hermanos presbíteros, que colaboran estrechamente conmigo en el servicio del pueblo de Dios de esta Iglesia local; a ustedes, comunidades de consagrados y consagradas que dan testimonio de la santidad de Dios y sirven a sus hermanos de manera especial con entrega y dedicación; a ustedes mis amados laicos, tanto asociados como no asociados, esperanza viva de nuestras comunidades; a todos los bautizados presentes en parroquias, rectorías, centros misioneros, movimientos apostólicos y nuevas realidades eclesiales; a todos ustedes hermanos que sirven al Señor desde otras confesiones y grupos religiosos cristianos y tienen hambre y sed de la unidad deseada por Cristo Jesús.
Con esta carta pastoral quiero asociar esta Iglesia arquidiocesana a la hermosa iniciativa de nuestro Santo Padre Benedicto XVI de declarar un Año de la Fe con motivo de los 50 del inicio del Concilio Vaticano II, brújula de la Iglesia para el inicio del tercer milenio y los 20 años de la promulgación del Catecismo de la Iglesia católica, libro de referencia doctrinal para nuestra vida de fe. Se trata efectivamente de dos grandes acontecimientos que no pueden pasar desapercibidos y que merecen que saquemos de ellos el mayor fruto espiritual y apostólico. Les invito a integrar el Año de la Fe dentro de nuestro proyecto arquidiocesano de renovación pastoral (PARP/E) y de la celebración, a finales del año 2013, del IV Congreso Americano Misionero, CAM 4 COMLA 9.

El Año de la fe desea contribuir a una renovada conversión al Señor Jesús y al redescubrimiento de la fe, de modo que todos los miembros de la Iglesia seamos para el mundo actual testigos gozosos y convincentes del Señor resucitado; capaces de señalar la “puerta de la fe” a tantos que “buscan al Señor con sincero corazón” (Plegaria Eucarística. N. IV). Es un año en el que se dedicará toda la atención a reforzar la fe en los fieles católicos, recuperarla en los que se ha entibiado y despertar la de los que viven como si Dios no existiera.

Al traspasar el umbral de esta “puerta” el creyente abre los ojos para ver a Jesucristo presente entre nosotros «todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28, 20). La aventura de la fe se inicia con el bautismo, abarca toda la vida y culmina en la vida eterna. Quien se interna en este camino aprende «el arte del vivir» y se inicia en una relación intensa con el Señor. “Con su amor, con su apasionante personalidad divina y humana, Jesucristo atrae hacia sí a los hombres de cada generación: convoca a la Iglesia y le confía el anuncio del Evangelio, con un mandato de permanente novedad. Por eso, también hoy es necesario un compromiso eclesial más convencido en favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe”. (Porta Fidei 7). Con estas palabras, el Santo Padre ha convocado a toda la Iglesia a movilizarse a favor de la gran empresa de la fe en nuestro tiempo. Que la Fe sea compañera de vida, compromiso a convertirnos en un signo vivo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo.

“Cada hombre tiene una puerta por la que entra Cristo”, dice san Ambrosio. Este año de la fe nos ofrece un tiempo de gracia para abrir nuestras puertas de par en par a Cristo Jesús para que entre y habite en todo nuestro ser. “He aquí que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo” (Ap 3,20). La imagen de la puerta nos hace pensar entonces en una entrada importante, en una introducción en la vida de comunión con Dios. El estará con nosotros y nosotros estaremos con Él. Cristo a su vez nos enseñará cómo estar con el prójimo como un hermano.

1.     LA DIMENSIÓN HISTÓRICA DE NUESTRA FE.

Este año es propicio para que repasemos la historia de nuestra fe. Esta historia nos hace contemplar el misterio insondable del entrecruzarse de la santidad de Dios y del pecado humano. “Por la fe en Cristo hemos llegado a obtener esta situación de gracia en la que vivimos y de la que nos sentimos orgullosos, esperando participar de la gloria de Dios (…) Dios nos ha mostrado su amor ya que cuando éramos pecadores Cristo murió por nosotros” (Rm 5,2.8).

La santidad de los hermanos que nos han precedido como testigos en el camino de la fe nos anima a perseverar y nos empeñamos, aferrados a la misericordia del Padre, en recorrer como María toda la ruta de la vida en una auténtica peregrinación de la fe (Cf. He 11). En efecto, es por la fe de María “dichosa por haber creído que lo que le había dicho el Señor se cumpliría” ( Lc 1,45); por la fe de los Apóstoles, quienes lo dejaron todo para seguir al Maestro; por la fe de los mártires, quienes entregaron su vida como testimonio de la verdad del Evangelio; por la fe en fin de muchos cristianos, que han promovido acciones sufridas en favor de la liberación y justicia; es por la fe de todos ellos como ha llegado íntegra y vivificante la fe hasta nosotros, y estamos llamados a acogerla, purificarla, confirmarla, confesarla y transmitirla.


2.     PUERTA PARA EL ENCUENTRO CON UNA PERSONA

La madurez en el camino de la fe se alcanza con el encuentro personal y comunitario con Cristo Jesús. En la Carta apostólica “Porta Fidei” con la que nos convoca al Año de la Fe, el Papa nos confía que “desde el comienzo de su ministerio, ha recordado “la exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo” (Porta Fidei 2).

El Año es también una ocasión propicia para que todos los fieles comprendan con mayor profundidad que “no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”. (Benedicto XVI, Encíclica Deus caritas est No 1)

La fe cristiana no es un sentimiento vacío, sino respuesta a una Palabra que se hace Vida en el encuentro con Jesucristo. Desde esta perspectiva la tarea evangelizadora y misionera tendrá que tener muy en cuenta provocar ese encuentro personal con Cristo, particularmente en la Palabra de Dios, la Eucaristía y el testimonio de vida de los creyentes, en especial hacia los jóvenes, los más pobres y los sufrientes.

El Año de la Fe es una celebración que debe tocar el fondo de nuestro corazón, hacer vibrar todas las fibras de nuestro ser y despertarnos para participar en el llamado del Papa y de su Iglesia en todos los contenidos y programas que este Año de la Fe está por ofrecernos. Como todo gran acontecimiento el éxito está en la participación activa de los invitados, en sentarse a la mesa del banquete al que Cristo no invita, de modo que todos los miembros de la Iglesia sean para el mundo actual testigos gozosos y convincentes del Señor resucitado.


3.     "CONOCER LA FE" PARA VIVIRLA Y TRANSMITIRLA

Hoy se requiere, y así lo ha pedido El Papa Benedicto XVI para el Año de la Fe, una confirmación de los contenidos esenciales de la fe. Sólo será posible si los cristianos dan testimonio de cómo la fe cristiana “transforma la vida con el gran don de la filiación divina en la comunión eclesial(Documento de trabajo para el Sínodo sobre la nueva evangelización, n. 94).

Es decir: al hacernos hijos de Dios, la fe vivida nos hace hermanos, miembros de la misma familia de Dios, que es la Iglesia, como germen de solidaridad y fraternidad en el mundo. Creer es abrir la puerta. Creer es convertirse a la novedad del Reino de Dios. El Año de la Fe ofrecerá así a todos los creyentes una buena oportunidad para profundizar los principales documentos del Concilio Vaticano II y el estudio del Catecismo de la Iglesia Católica y de esa manera crecer en el conocimiento de los contenidos de la fe para poder dar razón de la esperanza que habita en nosotros.

Así la acción evangelizadora y misionera provocará, no sólo el encuentro personal con Cristo, sino también, a través de la enseñanza y la catequesis permanente, un conocimiento de los contenidos de la fe en Él para dar testimonio de ello con la propia vida.



4.     CELEBRACIÓN ALEGRE Y COMUNITARIA
Nuestra fe en Cristo que se ha encarnado, que ha muerto por nosotros y ha resucitado, nos lleva a la celebración. Hagamos de este año una celebración alegre y entusiasta. La fe auténtica se comparte con alegría. Es una fe que se hace Eucaristía y que por lo mismo es alegría y triunfo. Es una fe eclesial y por lo mismo comunitaria, juvenil, solidaria con todo el devenir humano. Es una fe que construye la Iglesia y que el Espíritu enriquece con la multiplicación de sus dones. Esa fe es la que debe manifestarse en la alegría.

No temamos expresar y celebrar nuestra fe. Son muchos los hombres y mujeres, particularmente jóvenes que necesitan ver esa alegría de los cristianos para buscar a Dios, salir de sus tinieblas y desembocar en la luz de la fe. Por eso, la Iglesia debería abrir también hoy una especie de “patio de los gentiles”, donde los hombres puedan entrar en contacto con Dios a través de sus testigos.

“Los creyentes debemos amar a las personas que se tienen por agnósticas o ateas (…) La búsqueda de Dios es fundamental para el hombre (…) Es necesario perseverar en el diálogo con las otras religiones (…) y con aquellos que consideran la religión como algo extraño”. (Lineamientos para la preparación del Sínodo de Obispos – Octubre/2012 – nº 5)

5.     HACIA UNA NUEVA EVANGELIZACIÓN

El Papa ha colocado la nueva evangelización en el primer puesto de la agenda de la Iglesia. Ha convocado la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos para que trate durante el mes de octubre el tema de “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”. Al escuchar esta expresión, podemos pensar que la “nueva evangelización” alude primeramente a la adquisición de métodos más eficaces, o de una estrategia mejor planificada, o de la llegada del anhelado manual, o de un renovado curso pedagógico. Sin embargo, “la nueva evangelización es principalmente una tarea y un desafío espiritual”, “una tarea de cristianos que desean alcanzar la santidad” (LNE 22), “es la capacidad de hacer nuestros, en el presente, el coraje y la fuerza de los primeros cristianos, de los primeros misioneros; el coraje de atreverse a transitar por nuevos senderos, es la renovación espiritual de la vida de fe de las Iglesias locales” (LNE 5). Significa una “nueva proclamación del mensaje de Jesús, que infunde alegría y nos libera” (LNE 24), es la “respuesta adecuada a los signos de los tiempos” (LNE 23).

Por lo tanto, la nueva evangelización no es algo que pueda buscarse fuera de uno mismo. “Puede evangelizar sólo quien a su vez se ha dejado y se deja evangelizar, quien es capaz de dejarse renovar espiritualmente por el encuentro y por la comunión vivida con Jesucristo, “La formación y el cuidado deberán no solo sostener a los evangelizadores ya en acción, sino llamar a nuevas fuerzas, no se reducirá a una mera preparación técnica, aunque ella sea necesaria. Será sobre todo una formación espiritual, una escuela de la fe(LNE 22).

“No se puede transmitir aquello en lo cual no se cree y no se vive” (LNE 12). Sólo es posible comunicar y predicar lo que se ha hecho ya comunión y palabra en el espacio de vida compartido con Jesús (cf. Mc 3,13-14). ¿Cómo anunciar una amistad que no se experimenta? La evangelización va dejando una huella: la fecundidad. También su ausencia: la incapacidad para engendrar vida.

6.      ESTILO PASTORAL QUE TIENE SU FUENTE EN EL ESTILO EVANGELIZADOR DE JESÚS.

El camino evangelizador de Jesús se expresa en un estilo que ayuda a definir una espiritualidad o mística en la tarea pastoral, que es previa a cualquier acción programática. Entre las actitudes de ese estilo de vida quisiera destacar la cercanía.

LA CERCANÍA
El encuentro con Jesús es cercanía con él. El Dios de Jesús se revela como un Dios cercano y amigo del hombre. El estilo de Jesús se distingue por la cercanía cordial. Recordamos, por ejemplo, cómo Pedro, Andrés, Santiago y Juan han sido llamados por Jesús en el contexto de su trabajo, cómo Zaqueo ha podido pasar de la simple curiosidad al calor de la mesa compartida con el Maestro, cómo el centurión pide la intervención del Señor ante la enfermedad de una persona cercana, como el ciego de nacimiento lo ha invocado como liberador de su propia marginación, como Marta y María han visto recompensada su hospitalidad con su propia presencia. Podemos continuar aún recorriendo las páginas de los Evangelios y encontrando tantos y tantos modos en los que la vida de las personas se ha abierto, desde diversas condiciones, a la presencia de Cristo. Y lo mismo podemos hacer con todo lo que la Escritura nos dice de la experiencia misionera de los apóstoles en la Iglesia naciente” (XIII Asamblea del Sínodo de los Obispos Mensaje al Pueblo de Dios).
Los cristianos aprendemos ese estilo en el encuentro personal con Jesucristo vivo, encuentro que ha de ser permanente empeño de todo discípulo misionero. Desbordado de gozo por ese encuentro el discípulo busca acercarse a todos para compartir su alegría.

La misión es relación y por eso se despliega a través de la cercanía, de la creación de vínculos personales sostenidos en el tiempo. El amigo de Jesús se hace cercano a todos, sale al encuentro generando relaciones interpersonales que susciten, despierten y enciendan el interés por la verdad. De la amistad con Jesucristo surge un nuevo modo de relación con el prójimo, a quien se ve siempre como hermano. En este espíritu cobra particular relieve la liturgia del sacramento de la Reconciliación. Ese es el ámbito privilegiado en el que los sacerdotes, secundando la acción de la gracia, despliegan su ardor misionero y se muestran cercanos y cordiales con el penitente. Cfr. DA 159, citando a BENEDICTO XVI, Homilía en la Eucaristía de inauguración de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, 13 de mayo de 2007, Aparecida, Brasil.

7.     INDICACIONES PASTORALES PARA EL AÑO DE LA FE

Deseo concluir esta carta dándoles a conocer algunas disposiciones pastorales con las cuales espero contribuir a que saquemos el mejor provecho de este tiempo de gracia.

·         Daremos apertura en la arquidiócesis al Año de la fe el próximo 3 de noviembre con una solemne celebración de La Eucaristía que tendrá lugar en la santa Iglesia catedral a las 11.30am al término de la Asamblea arquidiocesana. 
·         La Vicaría de Acción Pastoral dará a conocer el calendario arquidiocesano con el cual queremos celebrar el año de fe. Tomaremos como ícono del año el símbolo de la barca que peregrinará por las zonas pastorales.
·         Las Jornadas pastorales y las Jornadas de Formación permanente del 2013 nos permitirán ahondar en la virtud de la fe, en la importancia del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia Católica, con una amplia convocatoria para invitar a tomar parte en ella a sacerdotes, personas consagradas, diáconos permanentes, ministros extraordinarios de la comunión, delegados de la Palabra, a los miembros de los Equipos zonales y parroquiales de animación pastoral (EZAP y EPAP).
·         Además de las indicaciones generales de la Signatura apostólica para beneficiarse de las indulgencias, durante el año de la fe se podrán lucrar en cada parroquia y rectoría el día de la fiesta patronal.
·         Cada zona pastoral podrá beneficiarse de la Indulgencia plenaria el día de la Visita a la basílica con motivo de las fiestas patronales de Ntra. Sra. de Chiquinquirá tanto este año como el próximo, si en esa oportunidad, además de cumplir las condiciones ordinarias, se renueva la profesión de sus promesas bautismales.
·         Se podrá lucrar indulgencia plenaria a lo largo del año, de acuerdo a las condiciones ordinarias en la santa Iglesia catedral, en la basílica, en los templos de la Inmaculada Concepción de La Cañada y de San Rafael de El Moján.
·         Los secretariados arquidiocesanos se esmerarán en dar a conocer a sus destinatarios algunos de los documentos más importantes del Concilio Vaticano II así como el Catecismo de la Iglesia católica.
·          Se organizará la Formación permanente del clero, particularmente las reuniones del clero, desde los documentos del Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica.
·         Se organizarán celebraciones penitenciales, particularmente durante el adviento y la cuaresma, en las cuales se ponga un énfasis especial en pedir perdón a Dios por los pecados contra la fe.
·         El Año de la fe será una ocasión para dar mayor atención a las escuelas católicas 
·         Parroquias, comunidades, movimientos. Todos los fieles están invitados a leer y meditar la Carta apostólica Porta fidei del Santo Padre Benedicto XVI.
·         La Vigilia de pentecostés del año 2013 será Arquidiocesana.

Todas estas disposiciones y actividades serán oportunidad para acrecentar la espiritualidad de comunión, avanzar en la configuración del tejido pastoral zonal y parroquial y concluir la elaboración de nuestro Plan Arquidiocesano de Pastoral  en el marco de la preparación y celebración del IV Congreso Americano Misionero, CAM 4 COMLA 9, que se llevará a cabo al finalizar el año de la fe, del 26 de noviembre al 1º de diciembre del 2013.

Confiamos los frutos de esta carta pastoral y sobretodo del Año de la Fe a nuestra Madre la Santísima Virgen del Rosario de Chiquinquirá. Que ella nos enseñe a vivir la fe, en el abandono total en las manos del Padre y en el deseo ardiente de cumplir con sus designios de salvación. Los bendigo a todos en el Señor Jesús, “iniciador y consumador de nuestra fe” (He 12,3)
Maracaibo 1º de noviembre de 2012, fiesta de Todos los Santos
+ Ubaldo R Santana Sequera FMI
Arzobispo de Maracaibo

FELICIDADES, ES NUESTRO DÍA.

FELICIDADES, ES NUESTRO DÍA.:






Felices hemos de ser... es
nuestro día,
nuestro... y
el de todos los que ya han llegado a la meta y nos están esperando allá. Es el día de TODOS los SANTOS.

Es una fiesta enorme y todos
estamos llamados a ella
,
porque DIOS quiere que no nos quedemos en medianías, nos quiere a su imagen, ¡SANTAZOS
DE ALTAR!..., y en esa llamada cabemos todos los hijos e hijas de DIOS, ricos y
pobres, más listos y menos avispados, más viejos y más jóvenes... es una
convocatoria universal a la santidad, que todos podemos y debemos alcanzar
Un santo reciente, nuestro querido Juan
Pablo hablaba así, a los cristianos de hoy:
«Se necesitan
santos de jeans y zapatillas, que se la jueguen por su fe, y lleven la luz de
Cristo a una sociedad que tiene sed de Dios
»
.

Ser santo puede ser una tarea costosa pero siempre
gratificante.
Ser santo puede ser algo difícil, pero no
imposible.
Dar testimonio de santidad con la vida
propia, en medio de este mundo es la cosa más grande que podemos hacer por
nuestros hermanos contemporáneos y por los que vendrán.
San Josémaría, igual que San
Juan Bosco
y tantos otros modelos de santidad, nos dan las pautas,
que siempre están al alcance nuestro.
El punto 815 de Camino dice: "¿Quieres de verdad ser santo? —Cumple el pequeño
deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces.";

así de fácil, aunque a veces.. lo hagamos tan complicado.

Así pues, con toda esa realidad que
llamamos Iglesia triunfante,

celebramos hoy, muy alegres esta fiesta. A ellos, a los santos que nos precedieron, les pedimos su intercesión y su
ayuda, para llegar al mismo sitio donde ya están ellos gozando en plenitud, del inefable AMOR que nunca acaba.

¡FELIZ DIA DE LOS
SANTOS
, HERMANOS DE LA BLOGOCOSA!
..



 
...
*    *    *    *    *

La Realeza de Cristo Rey

La Realeza de Cristo Rey:
Plinio Corrêa de Oliveira

La idea de la realeza de nuestro Señor Jesucristo ha estado presente en la Iglesia desde el tiempo de su vida en la tierra. Por ejemplo, fue él mismo quien lo afirma cuando Pilato le preguntó: “¿Eres tú el Rey de los judíos?”. Y él le respondió y dijo: “Tú lo dices” (Lucas 23, 3).

Bajo varios títulos encontramos manifestaciones de Cristo como Rey presente en la Iglesia desde sus comienzos. Hay una devoción muy antigua que se llama el Cristo Pantocrátor – la palabra griega para Cristo como Señor de todas las cosas. Él está sentado en majestad en un trono y rodeado por un arco iris circular o por una aureola.

El arco iris en las Escrituras simboliza la alianza que Dios hizo con el hombre después del diluvio; la aureola es un símbolo que estaba reservado para indicar que Él se levantó de la muerte. Desde su trono en las alturas Él gobierna sobre todas las cosas. Es decir, Él gobierna sobre la Iglesia triunfante y la Iglesia militante, las que Él gobierna como Rey desde su ascensión hasta los últimos tiempos, y, de ahí en adelante, para siempre jamás. Él es el soberano y señor de todas las cosas.

Cristo merece el título de rey por dos razones distintas

El arco iris en las pinturas de Cristo Pantocrator
simboliza la alianza de Dios con el hombre después del diluvio
Esta noción de Cristo Rey implica que Él no sólo es el rey de todas las cosas, sino principalmente el Rey de todos los hombres. Él se merece el título de Rey como el Hijo de Dios encarnado y también como nuestro Redentor. Estos dos derechos de la realeza que Él tiene sobre nosotros no son idénticos. El primero es, podemos decir, un derecho de nacimiento; el segundo es un derecho de conquista.

Él es nuestro Rey por derecho de nacimiento, porque hay un principio que establece que cuando un ser es inmensamente superior a otro, el primero adquiere autoridad sobre el segundo. Nuestro Señor tiene una superioridad sobre nosotros infinita, porque él es un hombre hipostáticamente unido a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Por su humanidad, así como su divinidad, Él es el Rey y la cabeza de toda la humanidad.

Él es también Rey del género humano como Redentor, porque Él redimió a la humanidad: Él se sacrificó, inmolándose en la Cruz, y con su ofrenda, Él salvó a la humanidad del infierno y abrió las puertas del cielo. Con su sangre conquistó toda la humanidad. Él adquirió un derecho real sobre todos los hombres. De ahí que la realeza de Cristo Nuestro Señor puede contemplarse considerándolo ya sea en su trono o en su cruz, porque los dos derechos, aunque diferentes, son, sin embargo reversibles.

Rey de la Iglesia y Rey del Estado

La humanidad puede ser vista en dos tipos de sociedades: la sociedad espiritual (la Iglesia) y la sociedad temporal (el Estado).

Nuestro Señor es el Rey de la sociedad espiritual, la Iglesia Católica. Él fue su fundador; Él es la fuente de toda gracia y privilegio; Él estableció sus preceptos. Él es la cabeza de esta sociedad monárquica, también llamada a su Cuerpo Místico. Por lo tanto, Él es el Rey de la Iglesia en el sentido propio y verdadero de la palabra.

El Papa es el rey de la Iglesia, puesto que él es el Vicario de Cristo, el representante de Cristo. El poder monárquico que ejerce el Papa ―el poder de las llaves― es un poder que Cristo ha delegado a su Vicario.

Cristo como Rey en el ábside de la catedral de
San Marcos, Sicilia
Una noción imprecisa a menudo propagada entre los católicos acerca de la separación de la Iglesia y el Estado afirma que la Iglesia sirve a un fin espiritual, mientras que el Estado está volcado hacia un objetivo temporal. La Iglesia conduce a las personas al cielo; el Estado provee a las personas en sus vidas materiales de manera que puedan practicar las virtudes para alcanzar el cielo.

Si hubiera que entender esta separación e independencia en toda su extensión, se podría decir que nuestro Señor es sólo Rey de la Iglesia y que el Estado no tiene un rey. Ello también implicaría que los Estados católicos no tienen que reconocer a nuestro Señor como su Rey. Estas aplicaciones son falsas. Los Estados, por su naturaleza temporal deben tener a nuestro Señor como su Rey. Todo Estado tiene la obligación de aplicar las leyes de nuestro Señor Jesucristo, y, si no es así, se trata de un Estado en una etapa de rebelión contra su verdadero Rey.

¿Es posible demostrar que nuestro Señor es el verdadero Rey del Estado? Ya lo hemos hecho. Él tiene el derecho sobre todos los hombres a causa de su nacimiento como el Verbo encarnado y por su conquista en la redención de la humanidad.

Por lo tanto, el Estado debe reconocer a la Iglesia Católica como la única verdadera y oficial iglesia. No puede permitir el proselitismo de las falsas religiones, aun cuando las reconoce en su lugar en la sociedad ―que no es de relevancia― y las tolera cuando no hay otra solución. Por ejemplo: el Estado brasileño debería siempre evitar permitir la inmigración de protestantes o cismáticos a nuestro país. Si no hay otra solución, sin embargo, lo puede tolerar. Pero lo debe evitar tanto cuando posible, o sería ir en contra de la realeza de nuestro Señor Jesucristo.

Todas las leyes del Estado deberían inspirarse en la Iglesia, como solía ser antes de la Revolución Francesa. De hecho, en esa época, cuando la Iglesia promulgaba una ley, también debía ser aplicada en el Estado sin la necesidad de ser ratificada. Digamos que la Iglesia estableciera nuevas leyes sobre nacimientos, matrimonios, entierros o educación: el Estado automáticamente las acepta y aplica también.

Las autoridades religiosas eran objeto de respeto público y honor porque eran las autoridades de la verdadera Iglesia del Dios verdadero, que era el Rey del Estado.

Para demostrar su respeto por la Iglesia, el Estado debe organizar la vida civil, cultural y artística de acuerdo con la ley de nuestro Señor Jesucristo. Esto es una consecuencia del principio de que nuestro Señor es el Rey de las sociedades humanas.

Estas nociones son muy familiares para nosotros, a pesar de que han sido generalmente olvidadas en la actualidad. Todo lo que escuchamos ya sea desde los púlpitos o las autoridades progresistas nos llevaría no sólo a olvidar, sino también para a estos principios. En consecuencia, nosotros, los católicos nos estamos acostumbrando a la idea errónea de que el Estado debería naturalmente ser a-religioso, que no tiene nada que ver con nuestro Señor Jesucristo. Así, hoy podemos ver el Estado civil constantemente ignorando y negando a nuestro Señor.

Este es el principio de la realeza de nuestro Señor en las dos esferas (temporal y espiritual).

La razón práctica para recalcar estas verdades

Una cosa es creer en estas verdades teóricamente; y otra es vivir con un constante sentido de que son verdaderas. Cada vez que vemos negada la realeza de nuestro Señor en la sociedad civil, tenemos que estar conscientes de ello, sintiendo tristeza por ello e indignándonos por tal negación. Esta verdad debe estar viva en nosotros, como si fuera parte de nuestra piel. Debemos estar tristes al presenciar el laicismo que invade toda la actividad social, en dirección hacia el ateísmo. Debemos soportar la vida en la sociedad actual como unos exiliados, porque se niega la realeza de Jesucristo y se pone todo patas para arriba. Debemos hacer una protesta interna continua contra esta situación.

Sólo con este estado mental podemos ser verdaderos soldados de Cristo Rey.

Los tribunales italianos también conservan el crucifijo,
pero las leyes ofenden a nuestro Señor
Por ejemplo, si vamos a la sala de un tribunal brasileño y encontramos un crucifijo en la pared. Hay dos maneras de ver esto. Una es la manera sentimental ―un poco tonta― cuando la persona piensa: “¡Ah, qué hermoso tener a nuestro Señor allí! Él está ejerciendo su influencia sobre los juicios y las sentencias. ¡Mira a ese juez ― debe ser un buen padre de familia, siempre mirando a Cristo en la cruz! Y la parte demandada ― ¡cuántas gracias él debe estar recibiendo de la presencia de nuestro Señor allí!... Y considerar su influencia sobre esos serios miembros del jurado... ¡Ah, qué hermoso es tener a Cristo ahí”!

Creo que esta es una manera sentimental y liberal para no ver la realidad y el verdadero tomento que Cristo está sufriendo por la negación de su realeza que está ocurriendo allí en esa sala. La realidad es bastante diferente de lo que el sentimental católico está pensando. Aunque es bueno tener un crucifijo allí, todo el sistema del derecho y de la justicia de nuestro país hace caso omiso de Jesucristo. Por tanto, el choque de ese remanente de un viejo orden, con el laicismo que domina la ley y los sistemas de justicia actuales, hace una afrenta a nuestro Señor.

Por lo tanto, el verdadero y fiel vasallo de Cristo Rey, el verdadero guerrero de Cristo Rey, debe constantemente mantener una plena noción de lo que está sucediendo a su alrededor, viendo y lamentando todo lo que niega la realeza de nuestro Señor. Es inútil sólo tener ideas abstractas genéricas si no se aplican a las situaciones prácticas de la vida.

Un católico que no asume una actitud de tristeza y amargura cuando ve la realeza de nuestro Señor siendo negada hoy no es un verdadero soldado de Cristo Rey. Debemos estar constantemente tomando esta actitud de amarga tristeza al ver los derechos de nuestro Señor negados a nuestro alrededor. No debería ser una cosa estéril, académica, sino una indignación viril que prepara un contrataque para poner las cosas en su orden correcto tan pronto como sea posible.

Al adoptar esta condición de personas en el exilio, debemos orar a nuestro Señor, pidiéndole que nos permita restaurar su Reino en la tierra de la manera más auténtica y elevada, es decir, a través de la realeza de la nuestra Señora. Es el reino de María que aparece en el horizonte.

Fuente: TIA

La Iglesia NO es santa y pecadora

La Iglesia NO es santa y pecadora:
Hemos tenido hoy una larga discusión teológica en la mesa, hoy día de todos los santos. Un sacerdote orondo y siciliano afirmaba que los Santos Padres y Lumen Gentium decían que la Iglesia era casta y meretriz.

Había allí al lado, en la conversación, un sacerdote de nigeria. Pero éste ni entraba ni salía en el asunto. El pobre ya tiene bastante trabajo con sus minirudimentos de italiano, para entender el tema general del que hablábamos. De ahí que consideró él mismo que no tenía vela en ese entierro.

El caso es que he estado mirando, en profundidad, el dichoso asunto de la casta meretrix. Y nada de nada. Sólo hay un santo padre, uno solo, que menciona esa expresión una sola vez, una sola. Segundo, he mirado una y otra vez Lumen Gentium, y la expresión no aparece.

Es más, un importantísimo periódico italiano le atribuyó en titulares esa frase a Benedicto XVI. Pero en su alocución no dijo eso. El titular era interpretación del buitre-periodista de turno.

Mañana se lo pienso decir en el desayuno a este joven cura siciliano. La Iglesia es santa, ¡santa! Hay pecadores en ella, pero es santa por el que la fundó, Nuestro Señor Jesucristo. Es santa por lo que nos da: los sacramentos, la Palabra de Dios, los sacramentales, buenas enseñanzas, mantiene la ortodoxia, etc. Y es santa por todos los santos que hay en ella.

Los pecadores son como las manchas de suciedad sobre una cara hermosa. Una mujer puede ser hermosísima y tener barro sobre la piel. Por mucho barro que tenga, sigue siendo hermosísima. Lo mismo la Iglesia.
La Iglesia ES santa. En la Iglesia HAY pecadores. Del mismo modo que yo tengo vida, aunque dentro de mi cuerpo o en mi piel, haya células muertas. Pero yo tengo vida, yo estoy vivo. No estoy vivo y muerto a la vez. Por lo menos por ahora, ¡no!

Si alguna vez alguien os dice que la Iglesia es santa y pecadora, decidle que no. Que esa expresión es ajena a la Tradición de la Iglesia.

Claro, después los sicilianos se quejan de que tiene mala fama Sicilia.

Carta Pastoral de Monseñor Gustavo García Naranjo con motivo del inicio del Año de la Fe en la Diócesis de Guarenas

Carta Pastoral de Monseñor Gustavo García Naranjo con motivo del inicio del Año de la Fe en la Diócesis de Guarenas:



Carta Pastoral  con motivo del  Año  de la fe, convocado  por su Santidad el Papa Benedicto XVI

(11  de octubre de 2012 – 24 de noviembre de 2013)

A los sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, religiosas, catequistas, miembros de los  movimientos y grupos de apostolado y demás fieles de la Iglesia
Queridos hermanos y hermanas:

Ha sido para todos los hijos de la Iglesia un motivo de gran gozo y alegría la promulgación del Año Santo de la Fe, por parte del Papa Benedicto XVI, con ocasión del 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y del 20º Aniversario de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, uno de  los frutos más importantes del Concilio. Este Año de la Fe se iniciará el 11 de octubre con una solemne celebración litúrgica en la basílica de San Pedro, presidida por Su Santidad el Papa Benedicto XVI, y concluirá el día 24 de noviembre de 2013, en la fiesta de Cristo Rey.
Deseo, como pastor de esta Iglesia particular de Guarenas, puesta bajo el patrocinio de Nuestra Señora de Copacabana, animar a todos los fieles de esta Diócesis, a vivir intensa y espiritualmente este año de la fe, un año de gracia y de inmensos dones espirituales para la Iglesia Universal, y para cada una de las Iglesias particulares.

La renovación de nuestra fe

Este año renovaremos nuestra fe cristiana, recibida como don en el bautismo, y fortalecida con la gracia del Espíritu Santo en el sacramento de la confirmación, uno de cuyos frutos es precisamente la fe. A través de la fe, iremos también por el camino de la unidad, tal como nos lo recomienda el Apóstol: “un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios, padre de todos” (Ef 4, 5). Será pues una ocasión maravillosa para robustecer los vínculos de unidad, “entre los laicos y los pastores de tu Iglesia, entre mi humilde persona, y mis presbíteros y diáconos, entre todos los Obispos y el Papa Benedicto XVI”. De este modo la Iglesia será, “en medio de nuestro mundo, dividido por las guerras y discordias, instrumento de unidad, de concordia y de paz” (Plegaria Eucarística V/d). Este don de la unidad nos permitirá a los pastores vivir la fraternidad sacerdotal de forma más estrecha. Esta hermandad impulsará la unión entre las religiosas de las diversas congregaciones y carismas que hacen vida en la Diócesis, entre los miembros de todos los movimientos y grupos de apostolado, y entre todos los fieles cristianos. Esta unidad debe resplandecer, para que todos sean uno, “y el mundo crea” (Jn 17, 21), y así se convierta en un hermoso testimonio para los hermanos que aún no han recibido el don de la fe verdadera.
Estoy seguro que en este año de la fe Dios bendecirá copiosamente esta Iglesia que peregrina en Guarenas, y por ello les pido las mejores disposiciones, para que no reciban “en saco roto la gracia de Dios” (2 Cor 6, 1), sino con la alegría de sabernos hijos de Dios.

Acontecimientos eclesiales y pastoral de la Diócesis

Daremos apertura solemne al año de la fe el sábado 27 de octubre, en la parroquia San Francisco Javier de Aragüita (Vicaría de Barlovento), con la celebración de la Eucaristía, sacramento de nuestra fe. Este acto tendrá lugar en el marco del Encuentro Eucarístico Diocesano.
Este año de la fe será un momento privilegiado para afianzar nuestro Plan pastoral, el cual fue promulgado hace más de cuatro años, y va por la segunda fase de la primera etapa, fase de la fraternidad que nos llama a estrechar nuestros vínculos y lazos familiares. Llamo a todos a recoger los frutos del encuentro con el Tejido Social, realizado el 20 de octubre, y a poner más empeño en la redacción y distribución de la “carta a los  cristianos”. Así reviviremos  aquella costumbre de la Iglesia primitiva, que se mantenía unida no sólo con los vínculos de la fe y de la oración, sino también a través de la recepción de las cartas que se enviaban desde las diversas comunidades eclesiales. Daremos así un renovado impulso, guiados por el Espíritu Santo, a toda la actividad pastoral de la Diócesis: cáritas-pastoral social, pastoral familiar, pastoral juvenil, infancia misionera, catequesis, etc. Quiero mencionar de modo particular la pastoral afrodescendiente, que por gracia de Dios se ha ido fortaleciendo cada vez más en nuestra Diócesis.
A través de la “carta a los cristianos”, que han estado enviando los párrocos todos los meses del año, se ha podido reflexionar cada mes sobre un valor concreto, con el fin de que nos ayude a crecer humana y cristianamente, para fortalecer en todos nosotros el don sobrenatural de la fe. En los tres últimos meses de este año (octubre, noviembre y diciembre), meditaremos en esa carta sobre los valores de la bondad, la lealtad y la humanidad. Y en el año 2013 continuaremos con la meditación de otros valores, que seguirán el siguiente orden: honestidad, mansedumbre, moderación, gratitud, pertenencia, cordura, constancia, precaución, creatividad, serenidad, unidad y compartir. La consideración de cada uno de estos valores nos ha de llevar, con la ayuda de Dios, a encarnarlos poco a poco en nuestras vidas, de modo que podamos disponernos mejor para recibir los dones del Espíritu Santo, con el convencimiento de que, como enseña la teología, la gracia no destruye la naturaleza, sino que la perfecciona.
Otro motivo de gran alegría para nuestra Diócesis en este año de la fe, será la ordenación sacerdotal del diácono Arnaldo Sarabia Tablero, que tendrá lugar el 24 de noviembre de 2012 en la parroquia Nuestra Señora de la Encarnación en Caucagua (Barlovento). Tenemos también el gozo de haber enviado al Seminario a cuatro nuevas vocaciones, con lo cual ya son cinco los seminaristas de esta nuestra querida diócesis que se forman en los seminarios Santa Rosa de Caracas y San Pedro Apóstol de La Guaira. En este sentido, quiero animar a toda la comunidad diocesana a que rueguen al dueño de la mies, que envíe más trabajadores a sus campos (Cfr. Mt 9, 38), y a que encomienden a estos jóvenes que han iniciado el camino de entrega total a Dios, para que Jesús, que inició en ellos esta obra buena, Él mismo la lleve a feliz término hasta el día de Cristo Jesús. No olviden, queridos hermanos, que los sacerdotes son ministros de Cristo, cuya misión es extender el don de la fe entre todas las gentes, a través de la  predicación de la  Palabra y la administración de los sacramentos, siguiendo el mandato  misionero de Cristo: “Vayan al mundo entero y anuncien el Evangelio a toda criatura” (Mc 16,15). Desde ahora les animo también a colaborar con generosidad para sostener esta obra del Seminario y ayudar a los seminaristas, también en el ámbito económico.
Tendrá particular significación, este año de la fe, la celebración del aniversario de la creación de nuestra Diócesis, que cumplirá 16 años el próximo 30 de noviembre.
Nos llena también de alegría la venida de un recién ordenado sacerdote de la  Diócesis de Trujillo, Iglesia que está viviendo de manera ejemplar la disposición del Concilio Plenario de Venezuela, de ayudar a las iglesias con menos clero con el diezmo misionero. ¡Gracias, hermanos de Trujillo!

El Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica

Queridos hijos, secundando el deseo del Papa Benedicto XVI, quiero exhortarles a releer y volver a meditar, con mayor docilidad, los documentos del Concilio Vaticano II, especialmente a ustedes, amados sacerdotes, de modo que el don que significó para los fieles cristianos el Concilio, pueda seguir rejuveneciendo el rostro de nuestra madre la Iglesia. De igual manera, les pido que acudan a las fuentes limpias y sustanciosas del Catecismo de la Iglesia Católica, de forma que este Catecismo sirva de inspiración para la catequesis de la Diócesis. Dios nos ha bendecido con un numeroso grupo de catequistas (más de cien), que se preparan para iniciar el plan de itinerarios catequísticos queridos para nuestra Iglesia por el Concilio Plenario de Venezuela. No olvidemos pues que la Sagrada Escritura debe ser el alma de la catequesis, y que el Catecismo de la Iglesia Católica es guía segura para fortalecer nuestra fe y la fe de nuestros hermanos más humildes y sencillos.
La formación en la fe será una prioridad en nuestra Iglesia para este año de gracia. ¡Ánimo hermanos!, vayamos a las fuentes de la gracia, de la fe, la esperanza y el amor. Vayamos con gozo y confianza al trono de la gloria. Busquemos a Jesús en su Palabra, en la Eucaristía, y en nuestros hermanos que sufren enfermedad, tribulación o pobreza. Así daremos al mundo testimonio de que somos una sola familia para gloria de Dios, y podremos vivr las palabras del Papa Benedicto XVI, que nos dice que la fe “crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo. Nos hace fecundos, porque ensancha el corazón en la esperanza y permite dar un testimonio fecundo: en efecto, abre el corazón y la mente de los que escuchan para acoger la invitación del Señor a aceptar su Palabra para ser sus discípulos” (Porta Fidei, 7).
La indulgencia plenaria

Nuestra madre la Iglesia, llena de solicitud amorosa por sus hijos, ha querido favorecer a sus hijos en este año de la fe con el don de las indulgencias. En efecto, éste será un tiempo propicio para ganar la indulgencia plenaria de la pena temporal merecida por los pecados confesados en el sacramento de la penitencia. Sirva la ocasión para recordar las condiciones necesarias para ganar esta indulgencia: haberse confesado recientemente, comulgar el día que se tiene la intención de ganar la indulgencia, rezar por la persona e intenciones del Papa, y realizar la obra indulgenciada. A tal efecto, quiero exhortar a todos los fieles de mi Diócesis a acudir con corazón contrito al sacramento de la confesión, recordando las palabras del Papa: “el Año de la fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo” (Porta Fidei, 6). Igualmente, exhorto a mis queridos hermanos sacerdotes a que se muestren disponibles para atender con solicitud a los fieles en el sacramento de la penitencia, recordando el deber que obliga a los párrocos a estar dispuestos a oír las confesiones de los fieles que lo requieran.
De acuerdo con el decreto de la Penitenciaría Apostólica del 14 de septiembre de 2012 para el año de la fe, dispongo que podrán ganar indulgencia plenaria aquellos fieles que, habiendo cumplido con las condiciones apenas señaladas para lucrar esta indulgencia, realicen un rato de meditación, reciten el Credo, bien sea el llamado de los Apóstoles o el niceno-constantinopolitano, y recen el Padrenuestro y el Avemaría, en cualesquiera de los dos santuarios marianos de esta Diócesis: la catedral de Nuestra Señora de Copacabana en Guarenas, o la Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes en Río Chico (Barlovento). Declaro que también se podrá ganar esta indulgencia realizando esos actos de piedad en cada una de las Iglesias parroquiales de la Diócesis, en el día en que celebren sus fiestas patronales, añadiendo a los actos de piedad antes señalados, una devota invocación al santo patrono. Esta gracia tendrá vigencia en el tiempo en que dure el año de la fe (desde el 11 de octubre de 2012 hasta el 24 de noviembre de 2013).

Conclusión

No puedo concluir esta carta pastoral sin dejar de agradecer a todos, especialmente a los sacerdotes, diáconos, religiosas y agentes de pastoral, el empeño que han puesto en el cumplimiento de todas las responsabilidades tocantes al trabajo pastoral.
Deseo finalmente poner a toda la grey que se me ha encomendado bajo la  protección maternal de nuestra Señora de Copacabana, patrona de la Diócesis. María es el camino más corto y más seguro para llegar a Jesús.
Que Dios todopoderoso, por su Hijo Jesucristo, en la unidad del Espíritu Santo, les conceda la paz y la unidad, les colme de sus bendiciones, y fortalezca en todos ustedes el don maravilloso  de la fe.
Dado en la Curia Diocesana de Guarenas, a los once días del mes de octubre de 2012, apertura del Año Santo de la Fe,
                                    


† Mons. Gustavo García Naranjo
Obispo de Guarenas





Mesa Unitaria Cabimas Zulia's Fan Box

Ecclesia Digital