sábado, 12 de mayo de 2012

Las cuatro raíces del "izquierdismo" venezolano

Las cuatro raíces del "izquierdismo" venezolano:
Giorgi Plejanov.
Creo que es el padre del "izquierdismo" venezolano

Casi todo  lo que ha sucedido politicamente en la Venezuela de los últimos 80-90 años ha estado bastante influenciado por una fuerte corriente “izquierdista”, definida como un postura que promueve el predominio del Estado en la actividad económica, simpatiza con los estados “socialistas”, usa con frecuencia  terminos tales como “colonialismo”, ïmperialismo” y “revolucionario” , dice identificarse con el pobre frente al rico y s rebelka contra la influencia estadounidense en nuestro país. Esto que digo es una sobre simplificación, por supuesto, pero servirá como descripción esquemática de los componentes del “izquierdismo” venezolano.  En mi entrega de hace dos días en este blog (“Soy de Derecha”, el cual  también puede leerse en www.lapatilla.com y en www.analitica.com)  decía que la inmensa mayoría de los venezolanos se define como de “izquierdas”, se siente como avergonzado de ser llamado “derechista”. Pienso que es deseable examinar, aunque sea de manera bastante empírica, algunas de las razones históricas que explican esta actitud.  

1.      Primera raíz: La generación del 28 y Plejanov

Creo, en primer lugar, que”el “izquierdismo” venezolano es una postura cuyo origen se remonta a la Generación del 28. La dictadura de Juan Vicente Gómez fue larga, rústica y la expresión de una Venezuela aldeana, olorosa a bosta de vaca. Los universitarios venezolanos de la época , nutridos de literatura europea, progresivamente desdeñosos de aquella dictadura parroquial, vieron en ella el enemigo a vencer si es que el país iba a modernizarse. Les irritaba la cursilería de aquel régimen y pasaron de ridiculizarlo con su irreverencia a combatirlo, infructuosamnte, con las armas.  La combinación de una natural rebeldía juvenil con la lectura de algunos escritores rusos, en especial Plejanov, les dió una vision modernizante y urbana que se enfrentaba a la naturaleza agraria del gomecismo. Creo que vale la pena estudiar a fondo el impacto de Plejanov en la formación de las élites venezolanas que se agruparon en torno a la Generación del 28. Me contaba mi mamá que  en las reuniones clandestinas de los estudiantes de esa generación (tres de sus hermanos Víctor, Manolo y Enrique García Maldonado, ella y una hermana, Margot, participaban en esas reuniones) el nombre de Plejanov salía a relucir con mucha frecuencia. Y mi  mamá, aunque nunca “sufrió”de secuelas “izquierdistas”pronunciadas, siempre tuvo a Máximo Gorky como unos de sus novelistas favoritos.  

Me atrevería a proponer, como hipótesis de trabajo y con la osadía del aficionado,  que Giorgi Plejanov fue el escritor marxista más influyente para la generación del 28 y uno que inspiró la formación del núcleo inicial de la “izquierda” venezolana. Agregaría que Máximo Gorky, entre otros novelistas, le dió a esa generación una visión bastante idealizada de un socialismo humanista, enraizado en los utópicos franceses, lo cual los llevó a entusiasmarse por la revolución soviética, entusiasmo que persistió aún después de que se dieran cuenta de que ese socialismo humanista degeneraba rapidamente en un estalinismo cruel y totalitario.  

Todos los partidos politicos venezolanos, incluyendo al COPEI, tienen su punto de partida en esta generación.


2.      Segunda raíz: La Guerra Civil española

Cuando el desencanto con la version estalinista de la revolución soviética hubiera podido afectar la atracción que  las nacientes élites políticas venezolanas sentían por el marxismo ocurrió la guerra civil en España, un fenómeno que, en la mente de esas élites, le dió a la revolución soviética un fuerte barniz de justificación.  La defensa de la República frente al Franquismo apoyado por Hitler y Mussolini, reforzó la idea de que los soviéticos, los marxistas, eran los buenos de la partida. Y esta percepción prevaleció en todo el mundo, no solo entre los venezolanos. Miles de extranjeros se fueron a España como voluntarios, a defender la república ( mi tio Víctor, entre ellos). Intelectuales y artistas famosos: Malraux, Hemmingway, Auden, Orwell,  Maritain, Robert Capa, Saint Exupery, Henry Moore, Joan Miró,  Dos Passos, entre muchos otros se integraron a la república. Después de la guerra destacados republicanos españoles se refugiaron en Venezuela e influyeron con su perspectiva en todos los órdenes de la vida nacional: Bergamín, Riú, Gonzalez de Juana, García Bacca y otros más. No hay dudas de que la admiración de nuestros líderes por esa gran pléyade de escritores  y artistas que se identificó con la república española configuró una actitud que trascendió lo puramente artístico para entrar en lo politico. Por extension llegaron a ver  la revolución soviética como algo noble, frente a la barbarie fascista. Como producto  secundario de este clima de pensamiento la dictadura tipicamente aldeana de Gómez y hasta la transición modernizante Lopecista que le siguió  pasaron a ser vistas por nuestras élites políticas emergentes como fascistas. Ya en la etapa Lopecista existió una actividad política organizada de la “izquierda” venezolana.  

Tengo pocas dudas de que el impacto romántico e idealista de la guerra civil española ha moldeado significativamente la actividad intelectual y artística venezolana, la cual ha sido por años un territorio casi exclusivo del “izquierdismo”. Desde la época del “Morrocoy Azul”, pasando por las generaciones de humoristas venezolanos, desde Otero Silva hasta Zapata, la inmensa mayoría de nuestro  mundo intelectual venezolano se identifica con la izquierda en sus  varios matices. Ha sido, predominantemente, una “izquierda” culta y humanista, representada por gente como Aquiles Nazoa, José Ignacio Cabrujas, Bracho Montiel, Antonio Estévez, Kotepa Delgado, Alejandro Otero y algunos otros.
Este  “izquierdismo” de destacados intelectuales ha creado mucha imitación. Ha nacido en paralelo un mundo pseudo- intelectual, de simiricuiri, que ha adoptado el “izquierdismo” como moda, con mucha pantallería. En 1989, casi mil intelectuales venezolanos, unos notables, muchos piratas, firmaron una carta celebrando la visita a Venezuela del carnicero Cubano Fidel Castro. Quizá este es uno de los mejores ejemplos de la influencia del “izquierdismo” diletante en Venezuela.  Ver lista de firmantes en http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=748873 

3.      Tercera raíz:   la industria petrolera concesionaria
La tercera pero no menos importante raíz del “izquierdismo” venezolano puede encontrarse en la reacción contra la  fuerte presencia de las empresas petroleras estadounidenses y europeas en la Venezuela de la primera mitad del siglo XX. Estas empresas encontraron una Venezuela muy atrasada y su llegada modificó el paisaje cultural existente, uno todavia rural y agrícola, para convertirlo en urbano y minero. Ciudades como Maracaibo crecieron abruptamente, con gentes venidas de los Andes, del oriente, especialmente de Margarita y de la isla cercana de Trinidad, los llamados peyorativamente “maifrenes”,  cuyo dominio del idioma Inglés los hacian particularmente odiosos a aquellos venezolanos que se veían desplazados por ellos en tareas bien remuneradas de tipo administrativo (pero quienes se integraron maravillosamente bien en nuestro país, en el largo plazo).  El aspecto que más contribuyó a crear una matriz de opinion adversa a las empresas fué, en mi opinión, la existencia de campamentos separados de las poblaciones “nativas” por vallas. En estos campamentos la calidad de la vida era bastante superior a la del pueblo adyacente. Los nativos veían a los extranjeros ataviados de blanco jugando tenis, mientras ellos jugaban metras o bolas criollas en las calles polvorientas de Lagunillas o Quiriquire. La literatura llamada petrolera se centra mucho en estas diferencias. “Mene” de Ramón Díaz Sánchez, “Casas Muertas” de Miguel Otero Silva, “Tierra del Sol Amada” de Rafaél Pocaterra y, hasta “Sobre la Misma Tierra” del muy moderado Rómulo Gallegos, giran en torno a estas diferencias sociales introducidas por la llegada de las empresas petroleras. Más intensas fueron las críticas de los ensayistas marxistas como Salvador de la Plaza Y Rodolfo Quintero porque, a diferencia de los novelistas, estos ensayistas marxistas ya estaban comprometidos ideologicamente con una posición “anti-imperialista”.

4.      Cuarta raíz: La influencia marxista en las universidades

Salvador de La plaza y Rodolfo Quintero contribuyeron poderosamente a crear en la Universidad Central de Venezuela, primero, y luego en otras universidades del país, una importante corriente de profesores universitarios marxistas que, por años, dominó y continúa influenciando hoy, aunque en menor grado, el pensamiento económico en Venezuela: Maza Zavala, Mieres, Silva Michelena, Malavé Mata, Losada Aldana, Mendoza Potella, Gastón Parra  y algunos ensayistas menores pero igualmente adictos a los "ladrillos" . Los miles de jóvenes venezolanos quienes han pasado por esas universidades han recibido una inyección concentrada de marxismo por parte de estos y otros profesores de orientación marxista,  fuertemente teóricos y bastante alejados de las realidades económicas del país, incluso muy ignorantes de la verdadera naturaleza de la industria petrolera, uno de sus temas predilectos.    


No confundir ese “izquierdismo” mencionado arriba  con el chavismo

Estas cuatro vertientes han desembocado en lo que pudiera llamarse  el “izquierdismo” venezolano genuino. Y digo genuino para diferenciarlo de ese pretendido “izquierdismo” que es el chavismo. Este movimiento hamponil que es el chavismo está conformado por lo que pudiéramos llamar la borra del  extremismo politico venezolano: criminales como Edmundo Chirinos, vendidos a Castro como el mismo Chávez, Soto Rojas, Maduro y William Izarra, gozones como Jorge Rodríguez y Aristóbulo Istúriz,  crápulas como los Rangel,  tránsfugas de la democracia como Isaías Rodríguez y Roy Chaderton, un zoológico no precisamente de cristal.

Ese movimiento no es de izquierda. Combinado con los narcogenerales y con una policía  experta en secuestros y asesinatos  configura una clásica pandilla fascista, la cual no es aceptada por el “ izquierdismo” genuino como afín. Por ello es que el chavismo no ha contado con el apoyo de ningun miembro de la verdadera izquierda venezolana.

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